Daniel 12:9 Las palabras guardadas en secreto para ser reveladas en el tiempo del Apocalipsis (El tiempo de las Revelaciones que juzgan precisamente) – Hace unos meses publiqué un artículo titulado “la mujer Diabla que yo conocí….”, se trata de mi terrible experiencia con una mujer que no me dio su culo ni me dejó buscar otra mujer que sí me lo quiera dar, su diabólica influencia en mi vida duró mucho tiempo: literalmente hablando la Diabla secuestró mi alma, mi fidelidad con otra mujer que causó que yo la rechace en un inicio hirió el orgullo de esa Diabla, sabes que el Diablo es orgulloso e injusto, pues su hermana la Diabla también es orgullosa e injusta, mi venganza es humillar su orgullo, ella creyó que la verdad, la cual me favorece, nadie la iba a conocer jamás, ella creyó que ella me había desacreditado delante de Dios, pero Dios sabía de mi inocencia, por eso viví para contarlo, o dicho de otra forma: yo sobreviví para contarlo.

Título# 8763 Algebra 331 #ABHAYDB, Si u/88=59.03 entonces u=5194.64, serie de posts: 3Fk6VjOx, serie de videos: AJEBU Post A 605 Batallas en el ciberespacio – 0011 – Apocalipsis 12:7 Después hubo una gran guerra en el cielo: Miguel y sus mensajeros luchaban contra el dragón y sus mensajeros; + 1 Juan 2:19 + 1 Corintios … Continue reading Daniel 12:9 Las palabras guardadas en secreto para ser reveladas en el tiempo del Apocalipsis (El tiempo de las Revelaciones que juzgan precisamente) – Hace unos meses publiqué un artículo titulado “la mujer Diabla que yo conocí….”, se trata de mi terrible experiencia con una mujer que no me dio su culo ni me dejó buscar otra mujer que sí me lo quiera dar, su diabólica influencia en mi vida duró mucho tiempo: literalmente hablando la Diabla secuestró mi alma, mi fidelidad con otra mujer que causó que yo la rechace en un inicio hirió el orgullo de esa Diabla, sabes que el Diablo es orgulloso e injusto, pues su hermana la Diabla también es orgullosa e injusta, mi venganza es humillar su orgullo, ella creyó que la verdad, la cual me favorece, nadie la iba a conocer jamás, ella creyó que ella me había desacreditado delante de Dios, pero Dios sabía de mi inocencia, por eso viví para contarlo, o dicho de otra forma: yo sobreviví para contarlo.